Por encargo de la compañía, la Facultad de Filología de la Universidad de Barcelona ha realizado un
análisis del lenguaje del sector asegurador, en general, y del utilizado en las pólizas de DKV.
El catedrático Pere J. Quetglas dirigió al grupo de trabajo, integrado por estudiantes de último
curso de Filología Española. Sus conclusiones no constituyen una propuesta formal para modificar el
vocabulario del sector, pero sí son indicativas de que la comunicación escrita entre la aseguradora
y el cliente es francamente mejorable, y de que existen alternativas de uso común a los vocablos que
más oscurecen este lenguaje.
En efecto, lo que pudo comenzar como una forma de expresión diferenciada –podría decirse gremial-,
que permitía un fácil entendimiento entre los profesionales del sector, ha ido degenerando de forma
progresiva hasta ser percibido por el resto de la sociedad como un lenguaje voluntariamente críptico,
“hecho a propósito para engañar”.
DKV ha asumido su parte de “culpa” en este proceso y trabaja por la adopción de un lenguaje claro que
derribe las fronteras entre el seguro y la sociedad.